Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Mañana tendrá una nueva fe, y pasado mañana, otra más nueva. Sentidos rápidos tiene el comediante, igual que el pueblo, y presentimientos cambiantes.
Derribar – eso significa para él: demostrar. Volver loco a uno – eso significa para él: convencer. Y la sangre es para él el mejor de los argumentos[86].
A una verdad que sólo en oÃdos delicados se desliza llámala mentira y nada. ¡En verdad, sólo cree en dioses que hagan gran ruido en el mundo!
Lleno de bufones solemnes está el mercado – ¡y el pueblo se glorÃa de sus grandes hombres! Éstos son para él los señores del momento.
Pero el momento los apremia: asà ellos te apremian a ti. Y también de ti quieren ellos un sà o un no. ¡Ay!, ¿quieres colocar tu silla entre un pro y un contra?
¡No tengas celos de esos incondicionales y apremiantes, amante de la verdad! Jamás se ha colgado la verdad del brazo de un incondicional.
A causa de esas gentes súbitas, vuelve a tu seguridad: sólo en el mercado le asaltan a uno con un ¿sà o no?
Todos los pozos profundos viven con lentitud sus experiencias: tienen que aguardar largo tiempo hasta saber qué fue lo que cayó en su profundidad.
Todo lo grande se aparta del mercado y de la fama: apartados de ellos han vivido desde siempre los inventores de nuevos valores.