Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Demasiado me habÃa adentrado yo volando en el futuro: un estremecimiento de horror se apoderó de mÃ.
Y cuando miré a mi alrededor, he aquà que el tiempo era mi único contemporáneo.
Entonces huà hacia atrás, hacia el hogar – y cada vez más aprisa: asà llegué a vosotros, hombres del presente, y al paÃs de la cultura.
Por vez primera llevaba yo conmigo unos ojos para veros, y buenos deseos: en verdad, con anhelo en el corazón llegué.
Mas ¿qué me ocurrió? A pesar de mi angustia – ¡tuve que echarme a reÃr! ¡Nunca habÃan visto mis ojos algo tan abigarrado!
Yo reÃa y reÃa mientras el pie aún me temblaba, asà como el corazón: «¡Ésta es sin duda la patria de todos los tarros de colores!» – dije.
Con cincuenta chafarrinones tenÃais pintados el rostro y los miembros: ¡asà estabais sentados, para mi asombro, hombres del presente!
¡Y con cincuenta espejos a vuestro alrededor, que halagaban el juego de vuestros colores y lo reproducÃan!
¡En verdad, no podrÃais llevar mejor máscara, hombres del presente, que vuestro propio rostro! ¡Quién podrÃa – reconoceros!
