Así habló Zaratustra
Así habló Zaratustra Y si mis ojos huyen desde el ahora hacia el pasado: siempre encuentran lo mismo: fragmentos y miembros y espantosos azares – ¡pero no hombres!
El ahora y el pasado en la tierra – ¡ay!, amigos míos – son para mí lo más insoportable; y no sabría vivir si no fuera yo además un vidente de lo que tiene que venir.
Un vidente, un volente, un creador, un futuro también, y un puente hacia el futuro – y, ay, incluso, por así decirlo, un lisiado junto a ese puente: todo eso es Zaratustra.
Y también vosotros os habéis preguntado con frecuencia: “¿Quién es para nosotros Zaratustra? ¿Cómo lo llamaremos?”. Y lo mismo que yo, vosotros os habéis dado preguntas por respuesta.
¿Es uno que hace promesas? ¿O uno que las cumple? ¿Un conquistador? ¿O un heredero? ¿Un otoño? ¿O la reja de un arado? ¿Un médico? ¿O un convaleciente?
¿Es un poeta? ¿O un hombre veraz? ¿Un libertador? ¿O un domeñador? ¿Un bueno? ¿O un malvado?[256]
Yo camino entre los hombres como entre los fragmentos del futuro: de aquel futuro que yo contemplo.
Y todos mis pensamientos y deseos[257] tienden a pensar y reunir en unidad lo que es fragmento y enigma y espantoso azar.