Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra La gente continúa trabajando, pues el trabajo es un entretenimiento. Mas procura que el entretenimiento no canse.
La gente ya no se hace ni pobre ni rica: ambas cosas son demasiado molestas. ¿Quién quiere aún gobernar? ¿Quién aún obedecer? Ambas cosas son demasiado molestas.
¡Ningún pastor y un solo rebaño![23] Todos quieren lo mismo, todos son iguales: quien tiene sentimientos distintos marcha voluntariamente al manicomio.
«En otro tiempo todo el mundo desvariaba» – dicen los más sutiles, y parpadean.
Hoy la gente es inteligente y sabe todo lo que ha ocurrido: asà no acaba nunca de burlarse. La gente continúa discutiendo, mas pronto se reconcilia – de lo contrario, ello estropea el estómago.
La gente tiene su pequeño placer para el dÃa y su pequeño placer para la noche: pero honra la salud.
«Nosotros hemos inventado la felicidad» – dicen los últimos hombres, y parpadean. –