Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Le habÃan alabado a Zaratustra un sabio que sabÃa hablar bien del dormir[40] y de la virtud: por ello, se decÃa, era muy honrado y recompensado, y todos los jóvenes se sentaban ante su cátedra. A él acudió Zaratustra, y junto con todos los jóvenes se sentó ante su cátedra. Y asà habló el sabio:
¡Sentid respeto y pudor ante el dormir! ¡Eso es lo primero! ¡Y evitad a todos los que duermen mal y están desvelados por la noche!
Incluso el ladrón siente pudor ante el dormir: siempre roba a hurtadillas y en silencio por la noche. En cambio el vigilante nocturno carece de pudor, sin pudor alguno vagabundea con su trompeta.
Dormir no es arte pequeño: se necesita, para ello, estar desvelado el dÃa entero.
Diez veces tienes que superarte a ti mismo durante el dÃa: esto produce una fatiga buena y es adormidera del alma.
Diez veces tienes que volver a reconciliarte a ti contigo mismo; pues la superación es amargura, y mal duerme el que no se ha reconciliado.
Diez verdades tienes que encontrar durante el dÃa: de otro modo, sigues buscando la verdad durante la noche, y tu alma ha quedado hambrienta.
