Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Asà debes balbucir y alabar tu virtud.
En otro tiempo tenÃas pasiones y las llamabas malvadas. Pero ahora no tienes más que tus virtudes: han surgido de tus pasiones.
Pusiste tu meta suprema en el corazón de aquellas pasiones: entonces se convirtieron en tus virtudes y alegrÃas.
Y aunque fueses de la estirpe de los coléricos o de la de los lujuriosos, o de los fanáticos de su fe o de los vengativos:
Al final todas tus pasiones se convirtieron en virtudes y todos tus demonios en ángeles.
En otro tiempo tenÃas perros salvajes en tu mazmorra: pero al final se transformaron en pájaros y en amables cantoras.
De tus venenos has extraÃdo tu bálsamo, has ordeñado a tu vaca Tribulación, – ahora bebes la dulce leche de sus ubres.
Y ninguna cosa malvada surgirá ya de ti en el futuro, a no ser el mal que surja de la lucha de tus virtudes.
Hermano mÃo, si eres afortunado tienes una sola virtud, y nada más que una: asà atraviesas con mayor ligereza el puente.