Asà habló Zaratustra
Asà habló Zaratustra Yo ya no tengo sentimientos en común con vosotros: esa nube que veo por debajo de mÃ, esa negrura y pesadez de que me rÃo, – cabalmente ésa es vuestra nube tempestuosa.
Vosotros miráis hacia arriba cuando deseáis elevación. Y yo miro hacia abajo, porque estoy elevado.
¿Quién de vosotros puede a la vez reÃr y estar elevado?
Quien asciende a las montañas más altas se rÃe de todas las tragedias, de las del teatro y de las de la vida[61].
Valerosos, despreocupados, irónicos, violentos – asà nos quiere la sabidurÃa: es una mujer y ama siempre únicamente a un guerrero[62].
Vosotros me decÃs: «la vida es difÃcil de llevar». Mas ¿para qué tendrÃais vuestro orgullo por las mañanas y vuestra resignación por las tardes?
La vida es difÃcil de llevar: ¡no me os pongáis tan delicados! Todos nosotros somos guapos, borricos y pollinas de carga[63].
¿Qué tenemos nosotros en común con el capullo de la rosa, que tiembla porque tiene encima de su cuerpo una gota de rocÃo?
Es verdad: nosotros amamos la vida no porque estemos habituados a vivir, sino porque estamos habituados a amar[64].