Ditirambos Dionisiacos
Ditirambos Dionisiacos sin fatigarte ante el dolor humano,
con maliciosos ojos de dios relampagueante?
No es matar lo que deseas,
sólo martirizar, martirizar.
¿Para qué me martirizas,
malicioso dios desconocido?
¡Ajá!
¿Te acercas reptando
en semejante medianoche?
¿Qué deseas?
¡Habla!
Me oprimes, me sofocas,
¡Ay! ¡estás ya demasiado próximo!
Me sientes respirar,
auscultas mi corazón,
¡tú celoso!
mas, celoso de que?
¡fuera, fuera!
¿para qué una escalera?
¿quieres penetrar hasta dentro de mi alma,
y hasta mis más íntimos pensamientos
ascender?
¡Descarado! ¡Desconocido! ¡Ladrón!
¿qué quieres hurtar?
¿qué quieres oír?
¿qué quieres torturar,
torturador,