Ecce homo
Ecce homo Los buenos, en efecto, —no pueden crear: son siempre el comienzo del final-
—crucifican a quien escribe nuevos valores sobre nuevas tablas, sacrifican el futuro a sà mismos, - ¡crucifican todo el futuro de los hombres!
Los buenos han sido siempre el comienzo del final.
Y sean cuales sean los daños que los calumniadores del mundo ocasionen: ¡el daño de los buenos es el daño más dañino de todos[180]!
5