Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano POR QUÉ EL METRO ES CAUSA DE BELLEZA.— El metro coloca un velo sobre la realidad: da lugar a todo artificio de lenguaje, favorece toda indecisión del pensamiento; por medio de la sombra que proyecta sobre las ideas, tan pronto hace resaltar algo como lo oculta. Asà como la sombra es necesaria para embellecer, asà también lo sombrÃo es necesario para iluminar. El arte hace tolerable el aspecto de la vida, cubriéndola con el cendal del pensamiento indeciso.
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EL ARTE DE LAS ALMAS FEAS.— Si fijan al arte lÃmites demasiado estrechos, si se exige que sólo las almas bien ordenadas, moralmente equilibradas, pueden tener en él su expresión. Asà en las artes plásticas como en la música y en la poesÃa, existe el arte de las almas feas al lado del arte de las hermosas almas; y los más poderosos efectos del arte, destrozar las almas, mover las piedras, cambiar los animales en hombres, quizá los haya obtenido mejor aquel arte.
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