Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano UNA PREPARACIÓN PARA EL ARTE DESAPARECIDO.— En el gimnasio, lo más importante era el ejercicio del estilo latino: por oposición a las demás ocupaciones, no tenÃan más fin que el de saber. Dar la preferencia a la composición alemana es una barbarie, pues no tenemos de estilo alemán modelo apropiado a la elocuencia pública; pero si se quiere por medio de la composición alemana favorecer el ejercicio de pensamiento, será mejor hacer completa abstracción del estilo, y por lo tanto, distinguir entre el ejercicio del pensamiento y la expresión. La simple expresión de una materia dada era la tarea del discurso latino, por medio del cual los antiguos maestros poseÃan una agudeza de oÃdo de que no hay idea. El que antes escribÃa bien en cualquier lengua moderna, lo debÃa a ese ejercicio (hoy se debe, a falta de algo mejor, seguir la escuela de los viejos franceses). Pero hay más: adquirÃa cierta concepción de la grandeza y de la dificultad de la forma y de antemano estaba preparado para el arte en general por la sola verdadera vÃa, por la práctica.
204
LO OBSCURO Y LO DEMASIADO CLARO, EL UNO AL LADO DEL OTRO.— Los escritores que no sepan dar ninguna claridad a sus ideas, elegirán para el detalle las denominaciones y los superlativos: de ello nace un efecto de luz semejante a una claridad de antorcha entre los embrollados senderos de una selva.