Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano EL PORVENIR DEL MÉDICO.— La profesión que puede progresar hoy es la de médico. Sobre todo desde que perdieron su influencia los médicos de almas. La cultura de un médico no consiste sólo en el diagnóstico; necesita elocuencia persuasiva, arrogancia que quite la timidez del enfermo, habilidad diplomática, ingenio de agente de policÃa; en una palabra, todas las cualidades de las demás profesiones. Es el verdadero bienhechor de la sociedad; puede formar una aristocracia de cuerpo y espÃritu y finalmente, destruir los remordimientos de conciencia. Es un salvador que no necesita ser crucificado.
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EN LAS FRONTERAS DE LA LOCURA.— La civilización es una carga tan pesada, que en los paÃses europeos reina una inquietante neurosis y en cada familia hay un individuo próximo a la locura. Por muchos medios se busca hoy la salud, pero el principal serÃa disminuir esta neurosis, esta sobrexcitación de los sentimientos producida por el cristianismo y por su séquito de poetas, músicos, mÃsticos, etc. Hace falta un renacimiento. El espÃritu frÃo de la ciencia podrá refrescar el torrente inflamado de la fe.
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