Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano NADA DE FUERA NI DE DENTRO EN EL MUNDO.— Del mismo modo que Demócrito transportaba los conceptos de arriba y de abajo al espacio infinito, en el que carecen de sentido, así también los filósofos en general transportan el concepto de dentro y de fuera a la esencia y a la apariencia del mundo; piensan que por sentimientos profundos puede penetrarse en lo interior, que nos acercamos al corazón de la Naturaleza. Pero estos sentimientos son profundos solamente en tanto que con ellos, de una manera apenas sensible, son regularmente excitados ciertos grupos complejos de pensamiento que nosotros llamamos profundos: un sentimiento es profundo porque tenemos como profundo los sentimientos que lo acompañan. Pero el pensamiento profundo puede, con todo, estar muy lejano de la verdad, como por ejemplo, todo pensamiento metafísico; si quitamos del sentimiento profundo los elementos de pensamiento que se ha entremezclado en él, queda el sentimiento fuerte, y éste para el conocimiento no se garantiza más que a sí mismo, de igual suerte que la creencia fuerte no prueba sino la fuerza, no la verdad de lo que se cree.
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