Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano RECONOCIMIENTO Y VENGANZA.— La razón por la cual un poderoso muestra reconocimiento, es ésta: su bienhechor con su beneficio ha violado el dominio del poderoso e introducídose en él; a su vez, el beneficiado viola, en compensación, el dominio del bien hecho por el acto de reconocimiento. Es una forma suavizada de la venganza. Si no tuviera la satisfacción del reconocimiento, el poderoso se habría manifestado impotente y en adelante pasaría por tal. He aquí por qué toda sociedad de hombres de bien, es decir, originariamente de poderosos, coloca el reconocimiento entre los primeros deberes. Swift ha osado adelantar esta proposición: que los hombres son agradecidos en la proposición en que cultivan la venganza.
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