Humano, demasiado humano
Humano, demasiado humano LAS TRES FASES DE LA MORALIDAD HASTA NUESTROS DÃAS.— La primera señal de que el animal ha evolucionado hasta hacerse hombre, se presenta cuando sus actos no se relacionan ya al bienestar momentáneo, sino a las cosas duraderas, cuando, por consiguiente, el hombre busca la utilidad, la apropiación de un fin: tal es la primera aparición del libre gobierno de la razón. Se alcanza un grado superior, cuando se actúa conforme al principio del honor; gracias a él se disciplina, se somete a sentimientos comunes, y esto hace sobrepasar la fase en que la utilidad entendida personalmente era el solo guÃa; honra y quiere ser honrado, es decir, concibe lo útil como dependiente de su opinión sobre otro, sobre la opinión de otro sobre él. En fin, trabaja en el grado más elevado de la moralidad hasta nuestros dÃas y conforme a su propia medida de las cosas y de los hombres, y decide por sà mismo y los demás lo que es honorable, lo que es útil; se hace legislador de las opiniones conforme al concepto siempre más desarrollado de lo útil y de lo honorable. La ciencia le hace capaz de preferir lo más útil, es decir, la utilidad general mantenida en la utilidad personal, el reconocimiento respetuoso de un valor general durable sostenido en el de un momento; vive y trabaja como una personalidad colectiva.
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