La genealogia de la moral
La genealogia de la moral Nietzsche considera asimismo que los dioses deben su origen a este sentimiento de deuda, de culpa (Schuld). Las viejas estirpes se sentÃan deudoras de sus antepasados. Y para pagarles su deuda (esto es, para redimir su culpa) les ofrecen sacrificios; cuanto mayor es la deuda, tanto más poderosos se presentan los dioses, hasta que, cuando se considera que la deuda es impagable, llegan los dioses a su máxima altura: al Dios único y omnipotente. Por eso, dice Nietzsche, el ateÃsmo consiste en no tener deudas (Un-schuld) con los dioses; es una segunda inocencia (Unschuld), una vuelta a una existencia pre-teológica.
El final es abrupto:
Mas ¿qué estoy diciendo? ¡Basta! ¡Basta! En este punto sólo una cosa me conviene, callar: de lo contrario atentarÃa contra algo que únicamente le está permitido… a Zaratustra el ateo (T. II, §25).
Este tratado, el más amplio e importante de todos, comienza con burlas e ironÃas dolorosas sobre los artistas y, más en concreto, contra Wagner y su Parsifal. Las opiniones de los artistas no tienen ningún valor, dice; ellos han sido siempre los ayudas de cámara de una moral, de una filosofÃa, o de una religión. Por tanto, el que unas veces alaben la sensudidad y otras la castidad, no demuestra más que su inconstancia, su veleidad.
