Más allá del bien y del mal
Más allá del bien y del mal ¡Cómo vuela el aburrimiento más prolongado cuando un varón se arrastra hacia nosotras! La vejez, ¡ay!, y la ciencia dan fuerza incluso a la virtud débil. El traje negro y el mutismo visten de inteligencia a cualquier mujer. ¿A quién estoy agradecida en mi felicidad? ¡A Dios! —y a mi costurera. Joven: caverna florida. Vieja: de ella sale un dragón. Nombre noble, pierna bonita y, además, un varón: ¡oh si éste fuera mÃo! Discurso corto, sentido largo —¡hielo resbaladizo para la burra! Las mujeres han sido tratadas hasta ahora por los varones como pájaros que, desde una altura cualquiera, han caÃdo desorientados hasta ellos: como algo más fino, más frágil, más salvaje, más prodigioso, más dulce, más lleno de alma, —como algo que hay que encerrar para que no se escape volando.
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