Mi hermana y yo
Mi hermana y yo Me he rebelado contra filosofías tales como las de Hegel y el socialismo, y religiones tales como el cristianismo, que colocan a un mismo nivel e inevitablemente hacen desaparecer toda sensación de distancia entre los de mente vigorosa que constituyen la minoría y los débiles de espíritu, es decir, la mayoría, pulverizando así la cultura humana en un molde común de estéril mediocridad. Los sofistas modernos, al forzar a la filosofía a «amasar pan» para las masas, han desmenuzado la mente como Protágoras, conduciéndola a la corriente de Heráclito, y no dejaron norma para el juicio excepto la fantasía e imaginación del individuo. Hemos llegado al nihilismo extremo del sofista Gorgias: nada existe; los conocimientos no pueden ser transmitidos porque nada existe realmente.