Mi hermana y yo

Mi hermana y yo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Lo supe accidentalmente, Fritz, continuó. No te espié. Y no debes sulfurarte porque no te daré un sermón. Quise hablarte unas cuantas veces, porque estimaba que alguna persona mayor debía hacerlo, pero no sabía cómo. En cierto modo te espié, porque una vez enterada de vuestras andanzas, no podía evitarlo, por muchas razones, y trataba de determinar si abandonabais o no el hábito. Habéis tenido largos períodos de separación, pero de alguna manera volvisteis, no bien alguno de vosotros encontró la oportunidad. Dije que no te daría un sermón. Pero ¿cómo podría dejar de avisarte que eso no es bueno para ninguno de los dos?

No hice ningún movimiento para interrumpirla.

Haces bien en callarte, Fritz, continuó. No hay nada que puedas agregar ni quitar de eso que he visto con mis propios ojos. Hay una palabra horrible para esas intimidades entre hermano y hermana, y una cantidad de otras palabras no mucho mejores. No pronunciaré ninguna de ellas. Todavía te quiero, Fritz, y tengo depositadas en ti grandes esperanzas. Sólo debo decirte esto: si continúas esa mala conducía con tu hermana, arriesgarás poco a poco tu alma inmortal. Detente.

Al llegar este momento estaba enteramente exhausta y apenas movió su mano hacia la puerta comprendí que deseaba quedarse sola, y me fui.

3


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker