Los protocolos de los sabios de Sión
Los protocolos de los sabios de Sión cuanto se halle en sus estados. podrá, por lo tanto, recurrir a la confiscación de aquellas fortunas que juzgue necesitar para regular la circulación del dinero. De esto se deduce que la tributación consistirá principalmente en un impuesto progresivo sobre la
propiedad. Así, los impuestos aumentaran en proporción directa a los bienes. Los ricos deben poner a la disposición del estado un porcentaje de lo superfluo, ya que el estado les garantiza el derecho a una ganancia licita.
La revisión de la propiedad evitara toda ganancia ilegal. Esta reforma social ha de venir desde arriba. Ya ha llegado su momento y se necesita, además, para asegurar la
concordia.
El impuesto sobre el pobre se traduce en germen de revolución: es perjudicial para el estado, que se consume corriendo tras pequeñas ganancias. además, el impuesto
progresivo sobre el capital aminorara el crecimiento de riquezas particulares. Si hemos acumulado en la actualidad incontables bienes es para hacerle contrapeso a las fuerzas del mando cristiano, es decir, a la hacienda del estado. Un impuesto progresivo aportara una renta mucho más elevada que el tributo actual, que excita los ánimos y multiplica el descontento entre los cristianos.