Los protocolos de los sabios de Sión
Los protocolos de los sabios de Sión Llegado ese momento, podremos publicar de una vez el conjunto de nuestras
disposiciones. Mas adelante, cualquier mudanza apreciable resultara peligrosa: de
operarse el cambio en un clima de rigurosa severidad, puede provocar el desespero ante el temor a nuevas modificaciones del mismo tenor; si, por el contrario, se actúa en favor de desaprobaciones ulteriores, se dirá que nos habíamos equivocado (lo que empañara la aureola de infalibilidad del nuevo poder) o que, por temor, hemos hecho justas
concesiones (que nadie ha agradecido). En uno u otro caso, se hallaría comprometido el prestigio de la reciente constitución. Nos interesa que, desde el día de su proclamación, cuando los pueblos estén estupefactos ante el terror y la perplejidad, reconozcan que somos tan fuertes, invulnerables y poderosos que para nada contaremos con ellos.
Desestimaremos sus opiniones y sus deseos, estando dispuestos y en condiciones de
reprimir toda expresión o manifestación de esas aspiraciones y de esas opiniones.
Nuestra autoridad será indiscutible: nos habremos apoderado de un golpe de todo
cuanto precisamos y no lo compartiremos con nadie. Entonces, cerraran los ojos y
esperaran el desarrollo de los acontecimientos.