Himnos a la Noche
Himnos a la Noche el Amor, dulce bien,
nadie le robará.
—Su nostalgia mitiga
la ebriedad de la Noche.—
Fieles hijos del Cielo
velan su corazón.
Con tal consuelo avanza
la vida hacia lo eterno;
un fuego interno ensancha
y da Luz a nuestra alma;
una lluvia de estrellas
se hace vino de vida,
beberemos de él
y seremos estrellas.
El Amor se prodiga:
ya no hay separación.
La vida, llena, ondea
como un mar infinito;
una Noche de gozo
—un eterno poema—
y el Sol, el Sol de todos,
será el rostro de Dios.