Himnos a la Noche
Himnos a la Noche —sin necesitar la Luz,
ellos penetran las honduras de un espÃritu que ama—
y esto llena de indecible delicia un espacio más alto.
Gloria a la Reina del mundo,
a la gran anunciadora de Universos sagrados,
a la tuteladora del Amor dichoso
—ella te envÃa hacia mÃ, tierna amada, dulce y amable Sol de la Noche—
ahora permanezco despierto
—porque soy Tuyo y soy MÃo[*]
tú me has anunciado la Noche: ella es ahora mi vida
—tú me has hecho hombre—
que el ardor del espÃritu devore mi cuerpo,
que, convertido en aire, me una y me disuelva contigo Ãntimamente
y asà va a ser eterna nuestra Noche de bodas.