La rebelión de las masas
La rebelión de las masas Conviene tener presente, ante todo, que este libro se escribió en Madrid hace un poco más de medio siglo. Ortega formuló el núcleo de su pensamiento con unas pocas palabras: «Yo soy yo y mi circunstancia», a las que seguían éstas, tan frecuentemente omitidas: «y si no la salvo a ella no me salvo yo». Hay que restituir su carácter circunstancial a cada uno de sus escritos para comprender exactamente lo que quieren decir. El lector de hoy debe recordar que la página que está leyendo no se refiere al hoy, sino a un ayer relativamente lejano, que probablemente no ha vivido.
Pero lo más interesante es que, si hace esto, no va diciéndose a sí mismo: «¡Claro, Ortega dice este porque escribe en 1930!» Por el contrario, tiene que hacer constantemente un esfuerzo para admitir que Ortega pudo decirlo hace más de cincuenta años: casi todo lo que en el libro se dice parece de hoy… o de mañana.