La rebelión de las masas
La rebelión de las masas El especialismo, pues, que ha hecho posible el progreso de la ciencia experimental durante un siglo, se aproxima a una etapa en que no podrá avanzar por sà mismo si no se encarga una generación mejor de construirle un nuevo asador más provechoso.
Pero si el especialista desconoce la fisiologÃa interna de la ciencia que cultiva, mucho más radicalmente ignora las condiciones históricas de su perduración, es decir, cómo tienen que estar organizados la sociedad y el corazón del hombre para que pueda seguir habiendo investigadores. El descenso de vocaciones cientÃficas que en estos años se observa —y a que ya alud× es un sÃntoma preocupador para todo el que tenga una idea clara de lo que es civilización, la idea que suele faltar al tÃpico «hombre de ciencia», cima de nuestra actual civilización. También él cree que la civilización está ahÃ, simplemente, como la corteza terrestre y la selva primigenia.