La rebelión de las masas
La rebelión de las masas Cualquier sustancia que caiga sobre un alma asà dará un mismo resultado, y se convertirá en pretexto para no supeditarse a nada concreto. Si se presenta como reaccionario o antiliberal, será para poder afirmar que la salvación de la patria, del Estado, da derecho a allanar todas las otras normas y a machacar al prójimo, sobre todo si el prójimo posee una personalidad valiosa. Pero lo mismo acontece si le da por ser revolucionario: su aparente entusiasmo por el obrero manual, el miserable y la justicia social le sirve de disfraz para poder desentenderse de toda obligación —como la cortesÃa, la veracidad y, sobre todo, el respeto o estimación de los individuos superiores—. Yo sé de no pocos que han ingresado en uno u otro partido obrerista no más que para conquistar dentro de sà mismos el derecho a despreciar la inteligencia y ahorrarse las zalemas ante ella. En cuanto a las otras dictaduras, bien hemos visto cómo halagan al hombre-masa pateando cuanto parecÃa eminencia.