La rebelión de las masas
La rebelión de las masas Aetas parentum peior avis tulit nos nequiores, mox daturos progeniem vitiosorem.
Dos siglos más tarde no habÃa en todo el Imperio bastantes itálicos medianamente valerosos con quienes cubrir las plazas de centuriones, y hubo que alquilar para este oficio a dálmatas y, luego, a bárbaros del Danubio y el Rin. Mientras tanto, las mujeres se hicieron estériles e Italia se despobló.