La rebelión de las masas
La rebelión de las masas Y, en efecto, el tipo medio del actual hombre europeo posee un alma más sana y más fuerte que la del pasado siglo, pero mucho más simple. De aquà que a veces produzca la impresión de un hombre primitivo surgido inesperadamente en medio de una viejÃsima civilización. En las escuelas, que tanto enorgullecÃan al pasado siglo, no ha podido hacerse otra cosa que enseñar a las masas las técnicas de la vida moderna, pero no se ha logrado educarlas. Se les han dado instrumentos para vivir intensamente, pero no sensibilidad para los grandes deberes históricos; se les han inoculado atropelladamente el orgullo y el poder de los medios modernos, pero no el espÃritu. Por eso no quieren nada con el espÃritu, y las nuevas generaciones se disponen a tomar el mando del mundo como si el mundo fuese un paraÃso sin huellas antiguas, sin problemas tradicionales y complejos.