Meditaciones del Quijote
Meditaciones del Quijote El espÃritu de sus cuadros —cambiando la indumentaria y lo más externo de la técnica— serÃa transferible al siglo X d. de J. C., y aun al siglo X a. de J. C. Encerrado en la cueva de Altamira, Goya hubiera sido el pintor de los uros o toros salvajes. Hombre sin edad, ni historia. Goya representa —como acaso España— una forma paradójica de la cultura: la cultura salvaje, la cultura sin ayer, sin progresión, sin seguridad; la cultura en perpetua lucha con lo elemental, disputando todos los dÃas la posesión del terreno que ocupan sus plantas. En suma, cultura fronteriza.
No se dé a estas palabras ningún sentido estimativo. Yo no pretendo decir ahora que la cultura española valga menos ni más que otra. No se trata de avalorar, sino de comprender lo español. Desertemos de la vana ocupación ditirámbica con que los eruditos han tratado los hechos españoles. Ensayemos fórmulas de comprensión e inteligencia; no sentenciemos, no tasemos. Solo asà podrá llegar un dÃa en que sea fecunda la afirmación de españolismo.