Mision del bibliotecario
Mision del bibliotecario Y ante todo yo quisiera advertiros que lo que vais a oÃr no coincide propiamente con el tÃtulo dado a mi discurso, tÃtulo con el cual yo me he encontrado, como vosotros, al leer el programa de este Congreso. Lo hago constar porque ese tÃtulo —Misión del bibliotecario— es enorme y pavoroso, y aceptarlo sin más fuera una pretensión abrumadora. No puedo intentar enseñaros nada sobre las técnicas complejÃsimas que integran vuestro trabajo, las cuales vosotros conocéis tan bien y que son para mà hermético misterio. Debo, pues, recluirme en el más breve rincón del ámbito gigante que ese tÃtulo anuncia.
