Mision del bibliotecario
Mision del bibliotecario En ella le es al hombre, no impuesto, pero sà propuesto, lo que tiene que hacer. Y la vida adquiere, por ello, el carácter de la realización de un imperativo. En nuestra mano está querer realizarlo o no, ser fieles o ser infieles a nuestra vocación. Pero ésta, es decir, lo que verdaderamente tenemos que hacer, no está en nuestra mano. Nos viene inexorablemente propuesto. He aquà por qué toda vida humana tiene misión. Misión es esto: la conciencia que cada hombre tiene de su más auténtico ser que está llamado a realizar. La idea de misión es, pues, un ingrediente constitutivo de la condición humana, y como antes decÃa: sin hombre no hay misión, podemos ahora añadir: sin misión no hay hombre.

José Ortega y Gasset hacia 1900, emulando la pose de una conocida foto de Balzac