1984
1984 Lo cierto es que en ambos procesos los tres personajes confesaron que en aquella fecha se hallaban en suelo eurasiático, que habían ido en avión desde un aeródromo secreto en el Canadá hasta Siberia, donde tenían una misteriosa cita. Allí se habían puesto en relación con miembros del Estado Mayor eurasiático al que habían entregado importantes secretos militares. La fecha se le había grabado a Winston en la memoria porque coincidía con el primer día de estío, pero toda aquella historia estaba ya registrada oficialmente en innumerables sitios. Sólo había una conclusión posible: las confesiones eran mentira.
Desde luego, esto no constituía en sí mismo un descubrimienfo. Incluso por aquella época no creía Winston que las víctimas de las purgas hubieran cometido los crímenes de que eran acusados. Pero ese pedazo de papel era ya una prueba concreta; un fragmento del pasado abolido como un hueso fósil que reaparece en -un estrato donde no se le esperaba y destruye una teoría geológica. Bastaba con ello para pulverizar al Partido si pudiera publicarse en el extranjero y explicarse bien su significado.
Winston había seguido trabajando después de su descubrimiento. En cuanto vio lo que era la fotografía y lo que significaba, la cubrió con otra hoja de papel. Afortunadamente, cuando la desenrolló había quedado de tal modo que la telepantalla no podía verla.