Los dias de Birmania
Los dias de Birmania Eran cerca de las seis de la tarde y la absurda campana que había instalada a dos metros escasos del suelo, repicaba tirada por el viejo Mattu. Los rayos del sol de poniente, que se colaban entre las nubes grises, inundaban el maidan con una luz brillante y preciosa. Había estado lloviendo durante casi todo el día y seguramente volvería a hacerlo más tarde. La comunidad cristiana de Kyauktada, que constaba de quince personas, se reunía a la puerta de la iglesia para el servicio religioso.
