Matar a un elefante y otros escritos
Matar a un elefante y otros escritos La única manera de que los alemanes ganasen la guerra pasaba por una rápida conquista de las Islas Británicas, y para conquistarlas primero era preciso el desembarco, para lo cual necesitaban, a su vez, hacerse con el control marÃtimo del Canal de la Mancha. Churchill, por lo tanto, rehusó emplear la totalidad de la Fuerza Aérea británica metropolitana en la Batalla de Francia. Fue, sin duda, una decisión ardua —que naturalmente causó gran amargura en su momento y probablemente debilitó la posición de Reynaud frente a los derrotistas del gobierno francés— pero estratégicamente acertada. Los veinticinco escuadrones de cazas que se consideraban indispensables quedaron retenidos en Gran Bretaña, y la amenaza de la invasión alemana fue abortada. Mucho antes de terminar el año, el peligro se habÃa alejado lo suficiente para que las armas, los tanques y los hombres pudieran desplazarse de Gran Bretaña al frente de Egipto. Los alemanes aún podrÃan derrotar a Inglaterra mediante sus submarinos, o mediante sus bombardeos, pero para ello necesitarÃan varios años, y entretanto cabÃa esperar que la guerra se ampliase a escala mundial.