Cartas de las heroinas - Ibis
Cartas de las heroinas - Ibis La carta que lees te la hace llegar Briseida, la que te han robado, escrita en un griego no muy bueno por mi mano extranjera. Todos los borrones que veas los han hecho mis lágrimas; pero también las lágrimas valen tanto como la palabra. Si tengo derecho a presentar algunas quejas de ti, 5 señor y marido mÃo, no dejaré de presentar esas quejas de mi marido y señor.
No es culpa tuya que yo haya sido entregada, y tan rápido, a la exigencia del rey[75] —aunque en parte también lo es—. Pues nada más me reclamaron EurÃbates y Taltibio, a 10 EurÃbates y Taltibio se me entregó para acompañarlos. Ellos, cambiándose miradas el uno y el otro, sin hablar se preguntaban dónde estaba nuestro amor. Pude haber sido retenida; hubiese agradecido un aplazamiento a mi condena. ¡Ay de mÃ, que ni siquiera pude besarte antes de separarme de ti! En cambio sà pude derramar lágrimas sin fin, y 15 arrancarme el pelo, desgraciada de mÃ, sintiéndome como si me hicieran prisionera por segunda vez. Muchas veces he querido burlar al guardián[76] y he querido regresar a ti; pero el enemigo hacÃa regresar a esta miedosa. Si me escapaba de noche, temÃa que me apresaran y que me entregaran como 20 obsequio a cualquiera de las nueras de PrÃamo.
