Cartas de las heroinas - Ibis
Cartas de las heroinas - Ibis [Recibe, Dardánida, el poema de Elisa, que pronto va a morir; las que lees son las últimas palabras que de mà vas a leer]. Del mismo modo, cuando el destino lo llama, abatido en la húmeda hierba canta el blanco cisne[154] a orillas del Meandro. No te hablo con la esperanza de poder conmoverte 5 con mi súplica: tomo esta iniciativa contra la voluntad del dios[155]; sino porque una vez que he desperdiciado mi buen nombre, y la castidad de mi cuerpo y de mi alma, poca cosa es desperdiciar unas palabras.
