El Niño de Guzmán
El Niño de Guzmán Aventurilla
En las alamedas del Parque, donde ya la sombra encubría, Pedro se decidió a ofrecer el brazo, ambos brazos; colgáronse de ellos las damas, a quien él tenía por cosa tan diferente. Los sentimientos del alumno de O’Neal en aquel instante eran de naturaleza asaz extraña.