Ifigenia
Ifigenia Hoy poniendo a un lado toda fantasÃa de amor propio, te escribo porque no puedo callarme más tiempo, y porque como te he dicho ya, he descubierto últimamente que esto de vivir tapiada siendo tan bonita como soy, lejos de ser humillante y vulgar parece por el contrario cosa de romance o leyenda de princesa cautiva. Y mira, sentada como estoy ahora ante la blanca hoja de papel, me siento tan encantada con la determinación y es tanto, tantÃsimo lo que deseo escribirte, que para hacerlo quisiera ya como dice el cantar «que la mar fuera de tinta y las playas de papel».