Amadeo I
Amadeo I En aquellos días anduve de bureo político con mis amigos Mateo Nuevo, Roberto Robert y don Santos La Hoz, que me felicitaban por haber recobrado mi equilibrio cerebral. Fui a la tribuna de las Cortes; oí un gran discurso de Cristino Martos de fiera oposición al Gobierno; presencié los ardientes debates sobre el Convenio de Amorevieta, terminados con votación que dio al Gobierno formidable mayoría. A pesar de esto corrían voces desfavorables para la situación Serrano-Topete. Decíase que el Duque, abrumado por las dificultades que se le venían encima, había pedido al Rey la suspensión de garantías y que don Amadeo respondió secamente con su acostumbrada fórmula: Yo contrario. Despiertos y animosos, los radicales corrieron en Comisión a Tablada logrando atrapar a don Manuel Ruiz Zorrilla y traerlo a Madrid. Total, lector mío cachazudo, que sobrevino la quinta o sexta de las crisis que amenizaron aquel reinado. Cayó el Duque de la Torre, dejando el puesto a Ruiz Zorrilla, que formó Ministerio con Martos, Montero Ríos, General Córdoba, Ruiz Gómez, Beránger, y Gasset y Artime. Íbamos viviendo.