Amadeo I
Amadeo I Pero don Manuel seguía tan terne, sin que le alcanzaran los tiros, si acaso los hubo, ni cuidarse de ellos. Por aquel tiempo, si no me falla la memoria, visitó a su hermano el Príncipe Humberto, heredero de la corona de Italia. Estuvo en La Granja, en Madrid y en Toledo y Sevilla. Al despedirle, nuestro Presidente del Consejo oyó de labios del huésped ilustre estas palabras de felicitación, que recordaba siempre con orgullo: «Deseo para mi hermano y su dinastía diez años de gobierno radical».
Grabada con letras de oro quedó en mi memoria esta frase, porque la oí de la boca dulce y colorada de una dama, de una mujer… que… Leed, os lo suplico, leed a renglón seguido mi nueva conquista.