Ángel Guerra
Ángel Guerra Ángel subió también a la Catedral. Estaban en la misa mayor, y la magnificencia del culto, el canto del coro, las voces orquestales del órgano, le impresionaron hondamente, determinando una remisión brusca de aquel estado de fiebre mental. El canto particularmente le transformó por completo, realizándose lo que indica la inscripción del órgano. Psalant corda, voces et opera; Canten los corazones: el de Guerra cantó también al unísono de la grave salmodia, diciendo: «Dios grande, he olvidado invocarte en esta tribulación. No permitas que triunfe la mentira. No permitas que sea condenado el inocente».
