Ángel Guerra
Ángel Guerra En casa propia vivía Casado, la cual era de las mejores de la calle de los Alfileritos, antigua, con el escudo de cinco estrellas, emblema del cardenal Fonseca, a cuya familia perteneció, habiendo pasado después a ser propiedad de la hermandad del Refugio, que no era otra que la Ronda de pan y huevo.
Nada de particular tenía el patio, de columnas de granito en los cuatro lados. Los evónymus, plantados en enormes macetas rojas como tinajas habían adquirido extraordinario desarrollo: eran verdaderos árboles que elevaban hasta el piso alto sus copas de perenne verdor.
