Cádiz

Cádiz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí; la robaré y me la llevaré a Malta, donde tengo un palacio. He pedido un barco a Inglaterra.

Sentí súbito estremecimiento, como si mi conturbada naturaleza hiciera un esfuerzo colosal para recobrar su perdido aliento.

—Lord Gray —dije— somos amigos. Soy discreto. Yo le ayudaré a usted en esa empresa, que no será fácil por desgracia.

—No lo será… veremos —repuso exaltado después de beber con ardiente anhelo—. Yo le ayudaré a usted a matar a Currito Báez.

—Sí, le mataré; así tuviera mil vidas. Pero permítame usted que le pague su auxilio, ofreciéndole el mío para robar a esa mujer, y burlarnos de diez y siete siglos de guerras, de tratados, de privilegios, de fanatismo, de religión, de tiranía.

—Bien, amigo Gabriel; venga esa mano. ¡Viva lo imposible! El placer de acometerlo es el único placer real.

—Yo quisiera estar en los secretos de usted, milord.

—Lo estará usted.

—Yo mataré a mi hombre.

—Y pronto. Venga esa mano.

—Ahí va.

—Ahora bajemos —dijo lord Gray en el apogeo de su delirio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker