De Oñate a la granja
De Oñate a la granja —Que sabes también el griego…
—Hombre, no.
—Algo de griego, le dije… que posees vastísimo conocimientos en Historia y Arqueología.
—¡Ya escampa!
—Hijo mío, la verdad es una diosa muy bonita, que reside en el cielo, y como allá la obligan a estar siempre en cueros, nunca desciende a nuestra pobre Tierra… es muy vergonzosa. Adorámosla como ideal; pero…
—Pero la realidad nos impone la idolatría del mentir, ¿no es eso?