El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo Entonces la masa de gente que estaba en torno mÃo avanzó con irresistible empuje. D. Mauro y Restituta clavaron las uñas en las mangas del vestido de Inés, que se les escapaba; pero un jirón de tela se quedó en sus manos e Inés en mis brazos. Miré a la derecha, y vi entre una aglomeración de cabezas el coleto de D. Mauro y el moño de doña Restituta, que huÃan llevados como despojos de naufragio sobre la espuma de aquel mar alborotado. Estábamos solos.
Inés y yo nos abrazamos y el gentÃo comprimiéndose después, estrechaba a Inés contra mÃ, como si de nuestros dos cuerpos hubiera querido hacer uno solo.
