El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo A causa del revolcón quedaron ambos hermanos tan lastimosamente magullados, que daba compasión verles. Del casaquín de mi amo se habían hecho dos, sin intervención de ningún sastre, y su hermana veía con ojos furibundos los flotantes jirones de su vestido negro, rasgado de arriba abajo.
—¿Ves? —decía Restituta a su hermano al regresar a la casa—. ¿Ves lo que sacamos de ir a donde nadie nos llama? Has perdido un guante… ¡lástima de guante, que costó un dineral en el Rastro! ¿Pues y la casaca? Ya tengo costura para tres días… ¡Sí, que está barata la seda!… Y tú, niña, ¿has perdido algo? ¡Ay! ¿Dónde está mi pañuelo? ¿Pues y mi pañuelo? ¡Lo he perdido!… ¡Dios me favorezca!… ¡Jesús mil veces! ¡Y yo que le eché tres gotas de agua de bergamota!
