El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo —¡Qué majadería! —exclamó la señora de los Linos—. Aquí nos están haciendo la gran jugarreta. Esta mañana estuvo en casa a tomarme medida de unos zapatos, el maestro de obra prima, ese que llaman Pujitos. Díjome que en el Rastro y en las Vistillas todos están muy alarmados, y que cuando ven un francés le silban y le arrojan cáscaras de fruta; díjome también que él está furioso, y que así como fue uno de los principales para derribar a Godoy, será también ahora el primero en alzarles el gallo a los franceses… ¡Ah!, lo que es Pujitos mete miedo, y es persona que ha de hacer lo que dice.

—Si me quedo con la contrata, Dios quiera que no se levanten contra los franceses —dijo Requejo.
—Si hay levantamiento —afirmó Restituta— y mueren unos cuantos cientos de docenas, esos menos serán a comer. Siempre son algunas bocas menos, y la contrata no disminuirá por eso.
—Has pensado como una doctora —dijo D. Mauro—. ¿Pero y si se van?