El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo —No: la llave no te la daré —contestó— porque no necesitas entrar. Quiero que esté sola, para que se entregue a sus anchas al placer de la lectura. ¿Con que dices que lo recibió bien?
—Pero la llave, la llave… ¿No me da Vd. la llave!
—No: la llave no te la doy. Déjala encerrada, que no faltará quien la saque pronto. ¡Ay!, si me atreviera a ir yo mismo, y a hablarla… Pero no. En la carta le digo mi amor y mis proyectos; le digo que la sacaré pronto de esta espantosa esclavitud, y que será mi mujer, mi mujercita, pues nos casaremos en tierras lejanas… ¿Sabes tú por dónde se va a alguna de esas islas desiertas que nos cuentan…? Iremos; porque has de saber, Gabrielillo, que yo soy rico. Yo he guardado mis ganancias desde hace veinte años. Lo malo es que todo lo tengo en poder de los Requejos… pero ya, ya tomaré yo lo que me pertenezca. Entre esta noche y mañana he de poner por obra mi plan. ¿Ves esta carta que tengo aquí para mi amo?, pues de esto depende todo. Cuando él lea esta carta… pero esto es un secreto… punto en boca.
—¿De modo que no me da Vd. la llave?