El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo —Gabriel —me dijo mi amigo después de un rato— ¿te gusta que te manden los franceses, y que con su lengua que no entiendes, te digan «haz esto o haz lo otro», y que se entren en tu casa, y que te hagan ser soldado de Napoleón, y que España no sea España, vamos al decir, que nosotros no seamos como nos da la gana de ser, sino como el Emperador quiera que seamos?
—¿Qué me ha de gustar? Pero eso es pura fantasía tuya. ¿Los franceses son los que nos mandan? ¡Quia! Nuestro Rey, cualquiera que sea, no lo consentiría.
—No tenemos Rey.
—¿Pero no habrá en la familia otro que se ponga la corona?
—Se llevan todos los infantes.
—Pero habrá grandes de España y señores de muchas campanillas, y generales y ministros que les digan a los ministros: «Señores, hasta aquí llegó. Ni un paso más».
—Los señores de muchas campanillas se han ido a Bayona, y allí andan a la greña por saber si obedecen al padre o al hijo.
—Pero aquí tenemos tropas que no consentirán…
—El Rey les ha mandado que sean amigos de los franceses y que les dejen hacer.