El 19 de Marzo y el 2 de Mayo
El 19 de Marzo y el 2 de Mayo ¡Aquellos pensamientos y este mecanismo todas las horas, todos los dÃas, semana tras semana, mes tras mes! Verdad es que las alegrÃas, el inefable gozo de los domingos compensaban todas las tristezas y angustiosas cavilaciones de los demás dÃas. ¡Ah!, permitid a mi ancianidad que se extasÃe con tales recuerdos; permitid a esta negra nube que se alboroce y se ilumine traspasada por un rayo de sol. Los sábados eran para mà de una belleza incomparable: su luz me parecÃa más clara, su ambiente más puro; y en tanto ¿quién podÃa dudar que los rostros de las gentes eran más alegres, y el aspecto de la ciudad más alegre también?